Menu Cerrar

Resulta difícil imaginar cómo puede ser una playa con “catedrales”, y más cuando sabes que las mareas del Cantábrico barren y borran la playa con sus aguas cada seis horas. Pero es este trabajo incesante de las aguas y el viento el que esculpe su arte en estas grandes rocas que se alzan como misteriosas puertas  sobre la arena de la playa.

En la costa de Lugo, la llamada A Mariña lucense, se encuentra esta bella y misteriosa playa, con sus arcos, sus cuevas y recovecos, que asemejan la grandeza e ímpetu de una gran catedral. Llegar hasta este punto es fácil por la LU-P-0610 que recorre la costa paralela a la playa desde la ría de Foz hasta poco antes de Ribadeo.

Visitar la playa de las catedrales es una experiencia que sorprende y a veces moja, por que cuando subes tus ojos para mirar la altura de un arco, puede que una ola atrevida anuncie la subida de la marea y te baña los pies. Entonces es el momento de iniciar el regreso, y es que para poder visitar la playa de las catedrales y sus secretos, es conveniente, en primer lugar verificar el horario de las mareas y la amplitud de las mismas, ya que únicamente se puede acceder a la arena durante los picos de bajamar y por periodos de entre dos o tres horas. Puesto que con la pleamar la zona de playa desaparece y queda cubierta por el agua. Es este motivo, y también las acumulaciones de visitantes que se producen durante la temporada alta, los que han hecho necesario limitar la afluencia de personas a la zona. Con lo cual para acceder y visitar la playa, en los periodos de temporada alta, hay que  reservar la visita . Esta reserva no es necesaria fuera de dicha temporada, que de momento se limita a Semana Santa, Julio y Agosto.